La primavera es una época de renovación y, en Japón, se celebra con el festival anual de Setsubun. Esta festividad tradicional marca el final del invierno y la llegada de la primavera, y se celebra con diversas actividades únicas y festivas que se han convertido en una parte ineludible de la cultura japonesa. Setsubun se celebra habitualmente el 3 de febrero y es un momento en el que las familias se reúnen para marcar el fin de la temporada anterior y dar la bienvenida a la nueva. La palabra Setsubun significa "división estacional", y la festividad es un momento para ahuyentar simbólicamente a los espíritus malignos y atraer la buena fortuna al hogar. Una de las actividades más famosas y reconocibles asociadas a Setsubun es la ceremonia del "mamemaki". Durante esta ceremonia, los participantes lanzan judías de soja tostadas fuera de sus casas y templos para ahuyentar a los espíritus malignos y atraer la buena suerte para el año que comienza. Las judías suelen ser arrojadas por el cabez