Sí. El santuario es pequeño y fácil de visitar, sin necesidad de conocimientos ni preparación especial. La etiqueta básica del santuario incluye inclinarse en la puerta torii, lavarse las manos en la fuente de purificación si está disponible y hacer una pequeña ofrenda antes de la oración. La escala modesta lo hace menos intimidante que los santuarios más grandes.