Una auténtica experiencia zen....solo estar ahí te llena de paz.. especialmente abierto en otoño, sino no se habré al público
Los templos son bonitos pero están cerrados. Solo uno se puede ver el interior, pero desde fuera, el resto cerrados al público. Además, el resto de edificios secundarios que son visitables se tiene que pagar la entrada de forma individual, entre ellos el Daisen-in.
Lo más práctico sería que se pagara una entrada para todo el recinto visitable.