What other travelers are saying about Antigua Casa Asakura
Una experiencia mágica. Fui un día lluvioso en el que a penas había gente y lo disfruté muchísimo. La entrada tiene un precio bajo y el personal te atiende muy amablemente. Poco a poco observé con detalle todas las estancias e imaginaba lo que habría vivido aquella casa durante tantos años. Después se puede pasear por los jardines tranquilamente y ver la casa desde otras perspectivas, además de desconectar de un día por la ciudad. Recomiendo probar en vivo esta actividad 100%.
La fotografía generalmente está permitida en las zonas del jardín, pero restringida dentro del edificio principal. Los visitantes deben confirmar la política fotográfica vigente a su llegada, ya que las normas pueden cambiar para exposiciones especiales.
La residencia tiene accesibilidad limitada para sillas de ruedas debido a su diseño tradicional, con múltiples escalones, suelos elevados de madera y caminos irregulares en el jardín. Los visitantes con problemas de movilidad deben contactar con antelación con el sitio para informarse sobre rutas accesibles.
Hay cartelería y folletos básicos en inglés disponibles. Las visitas guiadas suelen ser solo en japonés. Los elementos arquitectónicos y de jardín son en gran medida autoexplicativos mediante la observación, aunque los visitantes pueden concertar con antelación guías privadas en inglés.
El otoño es más popular por su follaje colorido, mientras que la primavera ofrece flores de cerezo. El jardín ofrece interés visual durante todo el año, con verano con vegetación exuberante y invierno con estética minimalista.
Una vivienda preciosa, con múltiples detalles constructivos dignos de ver. Si te gusta la arquitectura merece mucho la pena.
El trabajo de jardinería del lugar es mayúsculo, con un alfombrado de musgo inmaculado bajo la copa de los árboles. Me hubiera gustado poder ver todos estos cauces de las escorrentías que discurren ladera abajo, ahora secos, rebosantes de agua, para así poder pasear por las rocas elevadas que daban forma al recorrido del paraje.
¡Espectacular!
Lugar increíble en medio de una impresionante ciudad.
Lugar de paz, calma, tranquilidad.
Super limpio, ordenado, todo muy cuidado.
La entrada es asequible, nada cara y conoces historia japonesa.
He leído muchas críticas al staff y su trato grosero y sinceramente no fue lo que yo viví. Tanto la señora que me atendió en la entrada más el señor de la entrada al edificio principal que controlaba el descalzarse, todo fue cordialidad y amabilidad. Si fueron groseros con muchos de ustedes, algo verían o algo haríais porque no suele ser normal.
La señora de la entrada, muy profesional y simpática con los turistas. El día de mi entrada estaba lloviendo mucho y me pidió no entrar con mi mochila, no lo dudé, le dejé mi mochila con mi cartera (mi dinero y tarjetas), mis pasaportes, etc...
Al decirle que iba todo se puso un poco nerviosa, pero no dudó en decirme que me la guardaría hasta mi salida.
Estuve más de 1 hora visitando la casa, distintas estancias y los jardines, que son una pasada.
La señora, muy amable me devolvió mi mochila y obviamente le di las gracias por su atención y su cordialidad. Muy profesional.
100% recomendable este lugar para visitar.
Fuimos a la antigua residencia de la familia Asakura. Da la sensación de que una enorme mansión ha aparecido de repente en el paisaje urbano de Daikanyama, y desde la entrada se respira una atmósfera extraordinaria. El antiguo edificio está lleno de carácter hasta en el más mínimo detalle, y vale la pena verlo, ya que uno puede imaginar cómo era la vida en aquella época. Además, el jardín es más grande de lo que imaginaba, y la vegetación y el paisaje, tan bien cuidados, son impresionantes. Se puede caminar tranquilamente lejos del bullicio de las multitudes, así que es perfecto para relajarse y reflexionar. Es una parada recomendada en su paseo por Daikanyama. ¡Tenga en cuenta que la entrada es de pago!