Un castillo reconstruido. En el interior un moderno museo. Para los amantes del tiempo de los samurais , de las katamas, y de la Poliorcetica. Vistas increíbles de toda la ciudad desde lo alto de la torre principal.
¡Interesante y también divertido! La exposición temporal de cascos es muy interesante e imponente. El resto del castillo/museo cuenta la historia del lugar y hay muchos vídeos explicativos. Además, pudimos cabalgar a caballo y disparar un fusil (en un juego, claro). Nos ha gustado mucho, pero hay que tener en cuenta que no se va a ver el interior de un castillo tradicional.