Parece ser un alojamiento de estilo gassho-zukuri contiguo al pueblo de Gokayama. A diferencia de Gokayama, declarado Patrimonio de la Humanidad, este es un establecimiento relativamente nuevo, construido con financiación de una compañía de seguros postales.
Es posible reservar para pernoctar. Sin embargo, actualmente se utiliza como zona de construcción de una autopista y, según los residentes de Gokayama, no estará operativo con normalidad hasta dentro de cinco años.
Debido a que está prácticamente cerrado, el edificio reconstruido muestra signos de deterioro, con agujeros en las persianas correderas y techos de paja podridos. Los alrededores también están en gran parte descuidados y parecen estar volviendo a su estado rural. Quizás no merezca la pena visitarlo hasta que se termine la autopista.
El aparcamiento cuesta 1000 yenes y se paga en la entrada. Es más pequeño que Shirakawa-go, con menos turistas, así que pudimos pasear tranquilamente. Había campos en terrazas y es un pueblo de montaña 🏘️. No se ha comercializado para el turismo, así que espero que conserve su estado original.
La aldea de Suganuma Gassho-zukuri es uno de los lugares más especiales de la región de Toyama, en Japón, que aún conserva su atmósfera histórica. Esta pequeña aldea, conectada con la ciudad de Nanto, forma parte del área de Gokayama y está declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Pasear por esta aldea, rodeada de montañas y en profunda conexión con la naturaleza, es como viajar cientos de años atrás, al Japón antiguo.
Las casas de esta región fueron construidas con un estilo arquitectónico único llamado Gassho-zukuri. El nombre proviene de la forma de los tejados, que se asemejan a dos manos unidas en oración. Este diseño no solo es bello, sino también práctico, creado para resistir las fuertes nevadas comunes en esta parte de Japón. Es una arquitectura diseñada en armonía con la naturaleza.
Al visitar el museo de la aldea, es posible apreciar numerosos detalles de la vida tradicional japonesa desde el período Edo hasta la actualidad. Los kimonos y la ropa cotidiana expuestos, los comedores utilizados en habitaciones tatami, las armaduras samurái y el equipo de tiro con arco permiten sentir profundamente la cultura de aquella época. Además, los pequeños altares familiares que se encuentran dentro de las casas demuestran la importancia de la familia y el respeto por los ancestros en la sociedad japonesa.
Al pasear por aquí, no solo se contemplan objetos históricos, sino que también se es testigo de cómo se forjó la vida rural en Japón. Antiguamente, los habitantes de esta región se ganaban la vida con la producción de seda, la agricultura y la artesanía. A pesar de las duras condiciones invernales, estas comunidades lograron preservar sus tradiciones durante generaciones, viviendo en armonía con la naturaleza.
Al recorrer este pequeño pueblo escondido entre las montañas, el silencio que lo envuelve, el aroma de las casas de madera y las huellas del pasado crean una atmósfera verdaderamente especial.
Es un lugar perfecto para alejarse del ritmo frenético del Japón moderno y sentir la calma del pasado.
A veces, un museo no se limita a exhibir objetos antiguos; cuenta la esencia de una cultura. Eso es precisamente lo que sentí en Suganuma.
Fui un sábado por la tarde a mediados de octubre. Había un grupo de 20 turistas japoneses, 5 extranjeros y unos 8 particulares, lo cual fue una grata sorpresa, ya que esperaba que Shirakawa-go estuviera abarrotado. Pude pasear tranquilamente, y el sonido del agua, esencial para la prevención de incendios y la vida cotidiana, era increíblemente relajante. El aparcamiento cuesta 1000 yenes. También se pueden comprar fideos soba, helados y recuerdos.
La aldea Gokayama Gassho-zukuri, que comprende los distritos de Suganuma y Ainokura, es Patrimonio Cultural de la Humanidad. 🛖⛰️
A diferencia de Shirakawa-go, una aldea centrada en el turismo, Gokayama ofrece una visión de la vida de sus habitantes, mostrando el paisaje japonés tradicional por excelencia. 😌
Si bien hay una tarifa de estacionamiento de 1000 yenes tanto en Suganuma como en Ainokura, no es un gran inconveniente si se considera que contribuye a la conservación de este paisaje prístino. 😄
A diferencia de Shirakawa-go, no está abarrotada de gente, lo que permite explorarla a tu propio ritmo. 👍
Observa 👀
Pasea 🚶
Déjate impresionar 😌
Y disfruta de un momento de verdadera relajación. ✨✨✨