La época más popular para visitar es el otoño, cuando el follaje estacional tiñe las laderas circundantes con tonos rojos y amarillos, creando un contraste llamativo con el agua blanca que cae en cascada. Sin embargo, cada estación ofrece un atractivo distinto: la primavera trae los cerezos en flor, el verano ofrece una vegetación exuberante y el invierno añade nieve al paisaje. La visibilidad del agua depende de los niveles estacionales y de las condiciones del embalse, por lo que es recomendable comprobar las condiciones actuales antes de visitar. Durante periodos de niveles bajos de agua, puede que no se pueda ver el agua fluyendo sobre la presa.