What other travelers are saying about Calle comercial Nakamise
Una calle comercial bastante concurrida. Pero muy bonita para pasear, a pesar de la gran afluencia de personal, se puede caminar bien y ver muchas tiendas, bastante tiendas diferentes de productos típicos, comida típica y mucho souvenirs. Tiene bastante decoración típica de Japón y es muy bonito para observar
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Preguntas frecuentes
Se encuentra en Asakusa, Tokio, justo en la entrada del templo Sensō-ji. La estación más cercana es la estación de Asakusa, lo que la hace fácilmente accesible mediante el Metro de Tokio, el Metro Toei y el Ferrocarril Tobu.
Los visitantes pueden comprar recuerdos tradicionales japoneses como abanicos plegables, peines de madera, kimonos y amuletos de la suerte. Los aperitivos populares incluyen galletas de arroz recién hechas, ningyo-yaki y dulces de matcha.
Sí, es una de las calles comerciales más concurridas de Tokio y atrae tanto a turistas como a locales. El mejor momento para visitarla es temprano por la mañana o al final de la tarde para evitar las horas de mayor afluencia.
Algunos alimentos que debes probar incluyen ningyo-yaki (pequeños bizcochos), agemanju (bollos dulces fritos), melonpan (pan dulce) y dango espolvoreado con kinako (albóndigas de arroz).
No puedes irte de Tokyo sin perderte entre los puestos de Nakamise, muchísima variedad gastronómica, tiendas de souvenires, productos locales, artesanales... Es la mejor calle si quieres llevarte un recuerdo bonito y peculiar de Tokyo
Está calle ubicada en Asakusa pasada la puerta del trueno ( templo senso ji). Es una calle con tiendas con souvenirs y productos artesanos japoneses. Es importante ir cuando no es hora punta. Mucha gente haciendo fotos empujando etc. Para llegar metro linea de Ginza o linea Toei. Es una calle chula y de camino al santuario.
Se ven tiendas de dulves dorayakis, dango etc.
Tiene todo tipo de souvenirs, de todos los precios. Amuletos, figuras, katanas y un sin fin de cosas que te volverás loco comprando. Hay muchos puestos de comida callejera, restaurantes y venta de helados y dulces. Es muy concurrida, pero es parte de la experiencia y su encanto. Recomiendo darse un buen paso mientras te diriges al templo.