El museo es pequeño, con piezas de arte interesantes, lo que más valió la pena para mí fue una sala con una vista impresionante hacia el lago y si no está nublado se ve el monte fuji
Vistas muy increíbles pero muy caro para poder acceder a ellas puesto que no se puede acceder a la terraza solo a consumir un café, tienes que visitar el museo si o si.
La foto adjunta es desde debajo del museo, desde el lago.