What other travelers are saying about Omizutori (Shunie)
Es un templo bellísimo y enorme que alberga uno de los Budas más grandes del mundo. Realmente increíble, maravilloso. Hay muchísima gente visitándolo y cierran a las 17:00 , por lo que se recomienda ir a primera hora de la mañana para ir con calma y obtener las mejores fotos.
It’s a beautiful and massive temple that houses one of the largest Buddhas in the world. Truly incredible and awe-inspiring.
It gets very crowded, and it closes at 5:00 PM, so it’s highly recommended to go early in the morning to explore calmly and get the best photos.
Omizutori tiene lugar todos los años del 1 al 14 de marzo, culminando en los rituales más significativos en los últimos días.
Los rituales principales de Omizutori incluyen la dramática ceremonia de fuego llamada Otaimatsu, donde se encienden antorchas gigantes y se desfilan a lo largo del balcón de Nigatsu-do, y la sagrada extracción de agua (Omizutori) del pozo de Wakasa en la mañana final, que se cree purifica el templo y a sus devotos.
Se cree que Omizutori limpia los pecados de las personas, trae renovación personal y garantiza un año de paz y salud. Es un tiempo de reflexión, arrepentimiento y renovación para quienes participan u observan.
Los turistas son bienvenidos a observar las ceremonias y experimentar el evento, aunque la participación activa en los rituales generalmente está reservada para los monjes del Templo Todaiji.
El Templo Tōdai-ji es uno de los lugares más impresionantes de Nara y una visita imprescindible. Su arquitectura es majestuosa y el interior alberga el Gran Buda, una de las estatuas más espectaculares que se pueden ver en Japón.
La experiencia merece la pena al completo, por lo que es recomendable comprar la entrada y recorrer su interior con calma. El ambiente transmite historia y espiritualidad, rodeado de un entorno natural muy agradable.
Un monumento único que deja huella y que no puede faltar en cualquier visita a la ciudad.
Uno de los templos que más impresionan, primero por la gran puerta, luego sus grandes jardines hasta llegar al inmenso Buda.
Detrás del Buda hay un pilar con un hueco que tiene el mismo tamaño que los orificios nasales del Buda, según la tradición al pasar por él nos ayuda en la siguiente vida.
Además del Buda y el pilar, hay otras esculturas talladas en madera muy interesantes y una maqueta de el tempo y los alrededores.
Es uno de los templos más bonitos que visitamos. Compramos las entradas al llegar, sin hacer fila.
Este templo es imponente desde el exterior, y el Buda de su interior es increíble, vale la pena contemplarlo varios minutos.
Dentro del templo encontramos una máquina donde compramos unas monedas alegóricas al templo, las cuales personalizamos para regalar. No vimos en ningún otro sitio este tipo de souvenir.
Me he quedado maravillada, creo que es el templo en madera más grande del mundo..? He visto muchos templos pero la verdad es que este me ha cautivado, quizás por el Buda gigante o por el propio entorno que acompaña el escenario. Si tienes dudas, merece la pena, además es barato y hay fotos muy chulas dentro y fuera del recinto. Y el Goshuin a mano es precioso!