What other travelers are saying about Ryogoku Kokugikan
Ver un espectáculo de sumo es algo excepcional, no solo por la singularidad de este deporte sino por la dificultad que entraña conseguir entradas para verlo en directo. Yo tuve la suerte de conseguirlas y desde entonces soy una gran seguidora de este ritual mitad deporte mitad rito religioso. Las entradas tienen precios muy diferentes dependiendo de la posición, de la comodidad y de las ventajas que tengan, pueden llegar hasta varios miles de euros y las más caras suelen estar reservadas por empresas que invitan a sus clientes al evento.
Solo lo vimos desde fuera pero nos gustó. Se nota la importancia del Sumo en Japón.
Absolutamente emocionante poder estar en este recinto, es muy grande, limpio e impecables todas las instalaciones, la competición de Sumo, increíble, imperdible si vienes a Tokio en temporada de sumo.
Un lugar genial si puedes pasar el dia viendo a los luchadores en algun combate . Si puedes ve desde primera hora y si tienes tiempo pasa el dia viendo combates . Si te cansas , tienes el metro al lado . Hay varios dias que tienen test de peso y analisis de sangre y acuden todos . Puedes fotografiarte con ellos
Estaba cerrado, pero debe ser impresionante disfrutar de un combate de Sumo oficial
El Museo del Sumo está abierto todo el año de forma gratuita entre semana. La arena principal está cerrada fuera de los tres torneos anuales en enero, mayo y septiembre. Para ver la práctica, visita los establos de sumo cercanos durante las sesiones matutinas con preaviso.
Las divisiones inferiores comienzan a las 8:30 AM. La división juryo comienza a las 14:30. La división superior makuuchi comienza a las 16:00 con los combates finales alrededor de las 18:00. Llega por la tarde para luchadores de primer rango o antes para el calendario completo.
Prohibida la fotografía con flash. Los asientos en primera línea requieren alerta para los luchadores que caen. Quita los zapatos para las cajas de masu-seki. Comida y bebida permitidas en la mayoría de las zonas. Silencio durante los rituales. Desaconsejado lanzar cojines.
El Museo Edo-Tokio está junto al Kokugikan y cubre la historia de Tokio desde el periodo Edo. Varios restaurantes chanko-nabe sirven el tradicional hot pot de luchadores de sumo, algunos gestionados por exluchadores. Varias cuadras de sumo activas funcionan a poca distancia a pie, aunque las visitas requieren prepago. Tiendas temáticas de sumo están repartidas por todo el barrio.