Es un santuario muy bonito, lo encontramos por accidente mientras buscábamos el templo Gotokuji, tiene un pequeño estanque donde hay patos, tortugas y peces koi, y un dojo de sumo, nosotros fuimos aproximadamente a las 8:00 am y estaba completamente solo.
Precioso templo budista que visitamos de casualidad porque está justamente al lado del templo de los gatos, y nos encantó porque además tiene una área donde se puede practicar sumo, muy chulo!
Este templo dedicado al sumo, es una curiosidad. Lamentablemente nos tocó fuera de temporada y por lo tanto, parcialmente cerrado pero pudimos apreciar las tablillas con su particular diseño y el ring en el cual suceden los enfrentamientos de sumo. Me maravilla la cantidad de templos y sus muy específicas funciones. Nos lo encontramos por casualidad y valió la pena tomar una pequeña desviación de nuestros planes para conocerlo.
Un templo hermoso, pequeño y poco concurrido, por lo menos cuando fuimos, tiene su arena de sumo y como en todos los templos te puedes comprar tus amuletos de buena suerte, usar el agua para purificar y rezar. No cobran entrada.