No. La visibilidad del Monte Fuji depende del tiempo y las condiciones atmosféricas. Los meses de invierno, de noviembre a febrero, ofrecen la mayor probabilidad de vistas despejadas, especialmente tras frentes fríos. El verano suele traer neblina que oculta la montaña. A primera hora de la mañana y a última hora de la tarde ofrecen mejor visibilidad que en las horas del mediodía.