What other travelers are saying about teamLab Borderless
Fue muy chulo, no sabia todas las obras de arte que se podían hacer con proyecciones y leds. Habían muchas salas. Lo único que no le pongo 5 estrellas es porque no hay un orden definido y con la oscuridad de los pasillos tuvimos que dar muchas vueltas para asegurarnos de no dejarnos ninguna. Hubiéramos preferido como que hubiera un numero fuera de cada sala para saber si has entrado ya o no. Ya que entramos en muchas repetidamente pensando que seria nueva. En resumen lo recomiendo. Pero hay que ir con reserva o no vais a tener hueco
Sí, puedes tomar fotografías en las exposiciones de teamLab. Se fomenta la fotografía, pero el uso de flash, trípodes y palos para selfi generalmente está prohibido para garantizar una experiencia fluida y segura para todos los visitantes.
En teamLab Planets, se te pedirá que te quites los zapatos en ciertas secciones, por lo que usar calcetines es una buena idea. En teamLab Borderless, generalmente se usan zapatos durante toda la exhibición, pero se recomienda calzado cómodo ya que estarás de pie durante un período prolongado.
teamLab Borderless es un vasto museo de arte digital interactivo donde las instalaciones artísticas fluyen unas hacia otras e interactúan con los visitantes, creando un mundo infinito y sin fronteras. teamLab Planets es una exhibición más inmersiva para el cuerpo donde los visitantes caminan a través del agua e interactúan con las instalaciones de una manera más táctil y física. Los temas y las experiencias de las dos exhibiciones son distintos, siendo Planets más enfocado en el cuerpo y Borderless en el concepto de un mundo sin límites.
teamLab Borderless se encuentra en un espacio de 10.000 metros cuadrados en el Museo de Arte Digital del Edificio Mori, lo que lo convierte en uno de los museos de arte digital más grandes del mundo. Presenta numerosas obras de arte interactivas distribuidas en varias salas y espacios.
No hay un límite de tiempo estricto para cuánto tiempo puedes permanecer en teamLab Borderless. Por lo general, se permite a los visitantes explorar las exposiciones a su propio ritmo. En promedio, los visitantes pasan alrededor de 2 a 3 horas, pero puedes quedarte más tiempo si deseas sumergirte completamente en la experiencia.
Probablemente el lugar más “instagrameable” de Tokio. Los juegos de luces hacen que cada foto sea única y espectacular. Es un museo vivo: las obras cambian constantemente según las proyecciones y muchas se generan en tiempo real mediante algoritmos (seguramente basados en fractales o patrones matemáticos). Asegúrate de reservar con un par de meses de anticipación.
Tiene una sala de té donde aproximadamente por 1,000 yenes puedes pedir un café o té y ver los juegos de luces en tu bebida.
La experiencia es inmersiva y diferente a cualquier otro museo. Eso sí, suele estar lleno de turistas, así que conviene ir con paciencia. Está dentro de un centro comercial moderno, en una zona preciosa para caminar, comer o pasar la tarde. En definitiva, una visita imperdible si estás en Tokio.
Una experiencia única y totalmente inmersiva. Cada sala sorprende con juegos de luces, proyecciones y movimiento que hacen que te sientas dentro de una obra de arte viva. Es un espacio interactivo, perfecto para dejarse llevar, explorar y descubrir rincones mágicos en cada paso. La organización es excelente y todo el recorrido está pensado para disfrutar sin prisas. Muy recomendable para quienes visiten Tokio y quieran vivir algo diferente y memorable.
Experiencia sin límite de tiempo. Un lugar para recorrer una y otra vez, cada vez encuentras algo nuevo, no siempre son los mismos patrones, cambian con el tiempo. Hay varias actividades que hacer y observar. Muy explosión a la imaginación. Recomendado 100%
Una gran experiencia en Tokyo, si tienes suficiente tiempo no te lo pierdas. Desde que llegas se nota que es un sitio muy cuidado, lockers gratis y una organización excelente (como casi todo en Japón). Según vas explorándolo vas entrando más en la dinámica del sitio y el resultado final es espectacular. Hay salas increíbles, pero en concreto hay una que te vuelve loco, por aquí alguna foto. Hay que reservar con antelación, unas semanas antes si quieres alguna hora decente, en Japón en la época que estuvimos anochece muy pronto (sobre las 17:30 es de noche), así que lo suyo es que aproveches el día en otras cosas y reserves en TeamLab cuando ya no haya luz ya que todo es en interior.
Hay una experiencia "extra" que cuesta tan poco que es casi obligatoria, son como 200円 extra y te ponen un té en una salita que está bastante bueno, pero el tema es que sobre el te cuando lo dejas en la mesa se proyectan unas flores e historias muy chulas. Worth total.