Sin más. He visitado numerosos parques de atracciones y, en este caso, iba con expectativas bastante altas que, por desgracia, no se han cumplido.
El parque tiene varios aspectos a mejorar. Para empezar, las áreas temáticas no están bien aisladas entre sí. Resulta poco inmersivo estar en la zona de Mario y ver el tejado del castillo de Harry Potter al fondo, o escuchar las explosiones de una atracción perteneciente a otra temática. Esta falta de separación se repite en distintas zonas del parque y rompe bastante la ambientación. Además, tanto para acceder al área de Mario como a la de Harry Potter hay que recorrer un largo paseo (casi medio kilómetro) por una calle rodeada de árboles, lo que hace que la entrada a estas zonas se sienta innecesariamente alejada.
El tema de las colas merece una mención aparte. Pagamos 200 € por persona con pase rápido y, aun así, no incluía todas las atracciones. Llegamos a esperar unas tres horas repartidas en tres atracciones distintas, lo que supuso perder prácticamente todo el día. Si alguien está pensando en ir sin pase rápido, que se prepare para pasar la jornada casi entera haciendo colas interminables y disfrutar de muy pocas atracciones.
En cuanto a los extras, las pulseras para interactuar con elementos del mundo de Mario resultan excesivamente caras para lo que ofrecen (unos 50 € por pulsar bloques “?”). Las varitas interactivas en la zona de Harry Potter también tienen un precio elevado, aunque al menos pueden conservarse como un recuerdo más atractivo que una simple pulsera.
El personal fue correcto en general: algunos empleados fueron muy amables, mientras que otros mostraron una actitud más indiferente.
Respecto a las atracciones, la mayoría me parecieron flojas, incluso decepcionantes, con la excepción de la famosa atracción de la zona de Jurassic Park, que sí estuvo a la altura.
Como punto positivo, la comida tiene una buena relación calidad-precio. Probamos pizzas y hamburguesas y quedamos satisfechos. Además, las áreas temáticas están muy bien ambientadas y representadas a nivel visual; pasear por ellas resulta agradable.
En definitiva, no repetiría la experiencia. Por 200 €, pasé más de siete horas haciendo cola para subir a atracciones que, sinceramente, me aburrieron, sin contar las horas de cola para entrar al propio parque. Es un parque bonito para pasear y disfrutar de la ambientación, pero poco más.
PD: Como consejo, no perdáis el tiempo haciendo cola para subir a la atracción de Mario Kart, nadie la entiende, es de realidad virtual pero se ve y funciona fatal además de ser la mayor tontería que he probado.
