Este templo de la secta Nichiren se encuentra en el corazón de Kagurazaka.
Fundado en 1591, es especialmente conocido por su deidad Bishamonten. Durante el período Edo, se le conocía como el "Bishamonten de Kagurazaka", atrayendo la devoción de todos, desde plebeyos hasta samuráis. Hoy en día, muchos fieles lo visitan para pedir prosperidad en los negocios, protección contra el mal y buena fortuna en las competiciones.
En medio del bullicio de la ciudad, puede disfrutar de un momento de relax en este histórico templo, que armoniza con las calles adoquinadas de Kagurazaka.
Ventajas
• El fácil acceso al templo permite visitarlo cómodamente durante un paseo por Kagurazaka. Se encuentra a poca distancia a pie de las estaciones de Iidabashi, Kagurazaka y Ushigome-Kagurazaka.
• El llamativo contraste del color bermellón de los jardines y edificios del templo lo convierte en un lugar fotogénico.
• Un tigre de piedra (komatora), amuleto de la suerte, preside la sala principal. Su diseño único, distinto de las habituales estatuas de leones y perros, lo convierte en un tema de conversación recurrente durante las visitas.
Desventajas
• Debido a su céntrica ubicación, los jardines del templo no son muy amplios, por lo que puede resultar algo concurrido si se busca tranquilidad y relajación.
• Algunas reseñas sugieren que la atención al cliente y la información sobre las instalaciones podrían mejorarse, lo que podría afectar a la experiencia general.
Valoración general
El templo Zenkokuji es el lugar perfecto para detenerse y reconectar consigo mismo mientras se pasea por Kagurazaka. Su color bermellón, la devoción a Bishamonten y su fotogenia lo convierten en un lugar singular. Para mí, Ohata Yoshitaka, es uno de los lugares que siempre quiero visitar cuando voy a Kagurazaka.
Si vuelvo, me gustaría ir temprano por la mañana para orar en un ambiente tranquilo.