Un templo que normalmente se pasa por alto, y creo que es una parada obligatoria. Hay que bajarse una parada antes de la general de Kamakura, y descubrirás un templo muy tranquilo, lleno de paz y muy bonito. Muy recomendable su visita y sobre todo, nada masificado.
Nos bajamos en Kamakura Kita una estación antes de Kamakura y nos adentramos en este templo dentro de un entorno maravilloso, no hay tanta gente ya que no está tan publicitado. Luego de recorrer nos pudimos sentar a la sombra de los árboles y disfrutar de la paz tomando unos mates ( somos argentinos)
El templo no es muy turístico, sin embargo, ya sido uno de los que más me ha gustado en nuestro viaje a Japón. El área de meditación es imperdible. Las personas son muy amables
Increíble templo por 300 yenes. Tras muchas escaleras te encontraras la campana con una zona de resting donde hay dos monjes majisimos que además hablan inglés.