Había leído que el bosque de bambú tenía mucha gente así que elegimos este pequeño jardín de bambú, solicitamos un goshuin. Fue un hermoso lugar donde se respira paz.
El recinto es muy bonito y todo está muy cuidado al detalle. Tiene un bosque de bambú, que aunque no es muy grande, si es la primera vez que visitas uno, te llama la atención.
Tienes la opción de comprar la entrada sola o con una consumición de té verde.
Si la queréis con té (para mi gusto el precio es excesivo), id con tiempo ya que suele haber gente. Las vistas desde la terraza son preciosas.