Además de disfrutar de aguas termales naturales, los visitantes pueden disfrutar de paseos panorámicos a lo largo del río Ginzan, visitar la cascada Shirogane, explorar ruinas históricas de minas de plata, disfrutar de la tradicional gastronomía kaiseki en Ryokan, comprar artesanía local y souvenirs, realizar visitas fotográficas a edificios iluminados y degustar saces en establecimientos locales.