No sé bien cómo calificar esta experiencia. Quizá solo podría mencionar que no es un imprescindible si estás en Hakone.
Me encantó! La entrada me parece un poquitín cara.
Eso sí, la pasta del restaurante "La canzone " lo mejor!!! Con música en vivo!
También el Pecan nut Danish es riquísimo.
Y para los más arriesgados, disfrutarán de alquilar trajes de época con máscaras completamente gratis! Para caminar por el museo.
Los extranjeros que tengan el "carnet de discapacidad" no olviden mostrarlo al comprar el ticket para obtener el descuento.
El corredor de 10 metros de largo y 9 de alto: es como una "ducha de brillo" con unos 160.000 cristales cuidadosamente colgados . Definitivamente hay que ir en días soleados para disfrutar el brillo al máximo.
Hermoso, valió el precio de la entrada. Todo se ve tan bonito y delicado que me dió ansiedad romper algo de casualidad.
Nunca he visto tanto cristal de murano en Venecia! Hay piezas del siglo 2
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