Santuario Hakone (箱根神社 / Hakone Jinja)
1. Nombre oficial y traducción
Nombre en japonés: 箱根神社 (Hakone Jinja).
Traducción al español: Santuario (Jinja) de Hakone — “Hakone” es el nombre de la región; Jinja indica que es un santuario shintoísta.
2. Edad aproximada / fundación
El santuario fue fundado en el año 757 d. C. durante la era Tenpyō-Hōji, en pleno período Nara (710–794), por un sacerdote llamado Manmaki Shonin.
Originalmente estuvo en la cima del monte Komagatake y luego se trasladó a la orilla del lago Ashinoko en un momento posterior.
3. Valor de entrada
Ggratuita para el público general.
Museo del tesoro (Homotsuden): tiene un costo opcional — alrededor de 500 yenes para adultos y 300 yenes para niños.
4. Deidad o personaje protagonista
El santuario está dedicado a los kami de Hakone (Hakone Okami), una agrupación de deidades sagradas que tradicionalmente protegen la montaña y la región.
Entre estos kami se encuentran figuras como Ninigi-no-Mikoto, Konohanasakuya-hime y Hikohohodemi-no-Mikoto, que forman colectivamente parte de la devoción principal del santuario.
5. Contexto histórico o leyenda
El santuario fue consagrado para venerar a las deidades de la montaña y la naturaleza en Hakone, un área con una fuerte tradición de culto a las montañas como sagradas desde tiempos antiguos.
A lo largo de su historia, figuras importantes como Minamoto no Yoritomo, primer shōgun de la era Kamakura, veneraron el santuario, lo que ayudó a su fama y prestigio.
El santuario se ha asociado durante siglos con la protección en viajes, la seguridad y la buena fortuna, especialmente para viajeros que cruzaban las montañas de Hakone.
6. Arquitectura
El santuario combina estilos tradicionales shintoístas japoneses con un entorno natural impresionante.
Torii emblemático: Una de sus características más icónicas es el torii rojo situado en la orilla del lago Ashinoko, conocido como Heiwa-no-Torii o “Puerta de la Paz”, visible desde el agua y muy fotografiado.
El sitio principal está oculto en un bosque de cedros centenarios (algunos de más de 800 años), lo que crea una sensación de santidad y conexión con la naturaleza al aproximarse al recinto.
Los edificios principales — incluidas salas de oración (honden, haiden) y estructuras auxiliares — reflejan la arquitectura shinto clásica, con materiales y formas que armonizan con el paisaje montañoso y lacustre de Hakone.
7. Otros datos relevantes
Ambiente natural: El santuario está rodeado de bosque y se accede por senderos bordeados de antiguos cedros, lo que contribuye a su atmósfera mística.
El santuario es uno de los lugares más visitados de la región de Hakone, tanto por peregrinos como por turistas que buscan paisajes naturales, vistas al lago y experiencias culturales japonesas tradicionales.
8. Opinión personal/Comentarios
No sé si fue 'suerte' pero cuando visité este santuario no había nadie, considerando que es el santuario principal de esta área y por ello, turistas viajan constantemente aquí. Quizás por la hora (alrededor de las 7 am) no había nadie.
Sin embargo, la soledad y el único sonido de las aves y el sonido del viento al mover las ramas de los árboles transmiten una sensación de paz y tranquilidad reconfortante. El templo es hermoso, y minimalista, lo cual, transmite armonía y no estresa la mirada.
Si te sirve como dato, ven aquí alrededor de junio, que es cuando yo visité el santuario, y podrás tener la suerte quizás de no encontrar turistas en el santuario o en la gran puerta Tori junto al lago.

¿Vale la pena visitar Hakone? ¡Sin duda, sí! Es una forma de descubrir una cara completamente diferente de Japón. Aquí puedes vivir la auténtica experiencia de alojarte en un ryokan y disfrutar de un entorno natural espectacular. El torii junto al lago es un lugar imprescindible para los amantes de la fotografía.
A nosotros nos llovió justo ese día, pero aun así disfrutamos muchísimo de la visita. De hecho, con las altas temperaturas de Japón en julio, la lluvia hasta se agradece
Es un lugar mágico. Te va preparando para lo impresionante que es el Tori de la Paz, pero la belleza del sendero en sí no tiene nada que envidiarle.
A pesar de la cantidad de gente que lo recorre, se respira paz y tranquilidad. Cada vez que te encuentras algún pequeño santuario, puedes sentir la magia. Incluso a los pies de cualquier árbol puedes encontrarte una lápida con algún grabado. Estas pequeñas sorpresas que te vas llevando según avanzas por la senda son lo que la hacen tan única.
Hay un diminuto estanque con carpas koi a mitad del trayecto. Vale muchísimo la pena pararse en cada pequeño punto de este místico sitio.