El Santuario de Ieshima está dedicado a Kotoshironushi-no-Mikoto, una deidad sintoísta asociada al comercio, la pesca y el paso marítimo seguro. Esta dedicación refleja la dependencia histórica de la isla de la pesca y los viajes marítimos. Durante más de 1.000 años, pescadores y marineros locales han adorado en este santuario, buscando protección y prosperidad frente a las a veces peligrosas aguas del Mar Interior de Seto.