Santuario poco conocido por los turistas y fuera del circuito habitual. Precisamente por eso vale la pena visitarlo. Paz y tranquilidad alejado de las masas. Un lugar precioso en un entorno que respira tradición por los cuatro costados 🙏
Llegamos caminando de casualidad y sin duda fue una sorpresa. Estaba casi vacío, por lo que pudimos recorrerlo con tranquilidad y conectarnos con el Santuario.
Las construcciones estaban muy bien mantenidas, y el ambiente entre los pinos era encantador.
Este lugar es increible. Me gusto muchísimo. No hay turistas. A un costado hay salones para tomar el té pero al.estilo japonés que he visto solo en Ise
Muy lindo, y tiene una casa de te a la salida que es muy buena calidad a muy buen precio
Otro maravilloso templo con unos jardines magestuosos si tienes tiempo merece la pena perderse por ellos