Es un lugar hermoso, lleno de historia y con una atmósfera muy especial. Ver tantos darumas reunidos en un mismo lugar fue realmente impresionante y una experiencia que recordaré por mucho tiempo.
Lo único que fue diferente a como lo había imaginado fue el momento de comprar mi daruma. Soñaba con elegir entre muchos colores y tamaños, encontrar un rincón tranquilo del templo, sentarme unos minutos, pensar con calma en mi meta y pintar el primer ojo como un momento personal y significativo. Lamentablemente, esa experiencia no fue como la esperaba. Había pocas opciones de darumas y no encontré ese espacio de tranquilidad que tenía en mente.
Aun así, eso no le resta belleza al lugar. Es un templo espectacular, muy bien cuidado y con una energía muy especial. Si te interesa la tradición de los darumas o simplemente quieres conocer un sitio diferente y lleno de simbolismo, definitivamente vale la pena visitarlo. Me alegra mucho haberlo conocido y lo recomendaría sin dudarlo.
Es un recorrido de alrededor de 1,5h. Tiene 6 sellos que se ponen en la postal que te dan en la entrada para hacer la imagen de los Darumas. Muy buen sitio para visitar.
El bus para subir son 800¥ y se suele llenar mucho.
Es un lugar impresionante. Se respira mucha paz. El mensaje que trasmiten los Daruma me parece fascinante. Fue el templo que más me gustó de todos lo que visité en Osaka. Recomiendo visitarlo siempre con respeto y educación.
Es un templo que un poco difícil de llegar porque no hay muchas indicaciones. Yo fui desde Osaka y al llegar a buscar el autobús y comprar ticket lo haces llegando donde está el autobús (forzoso pagar con TDC no aceptan efectivo), es un recorrido corto en autobús pero muy lindo. El templo es pequeño pero súper bien estructurada la caminata para recorrerlo, imposible perderse algo o saltártelo; además te dan tu postal que tienes que ir sellando en 6 estaciones diferentes (si es que la quieres completar). Si quiere un Darumas lo tienes que comprar en la tienda de adentro del templo. La tienda de la salida ya no tiene Darumas. En la salida antes d el tienda venden unos Darumas de pan súper deliciosos llévatelos y disfrútalos.
Un lugar extraordinario! Se siente mucha paz! Todo es precioso y en la época de los cerezos el paisaje es espectacular! Ha llovido durante la visita pero eso no impidió poder disfrutar y conectar con el lugar.
Recomiendo traducir las escrituras en japonés de cada lugar del rezo para poder entender el significado de cada parada y poder conectar y rezar si lo deseas. Es mejor ir más temprano por si quieres estar más solo.
Recomendable comprar la entrada por internet antes.
Un templo excepcional