Sin duda, uno de los santuarios más conectados a la naturaleza. Vale la pena visitar.
El templo está muy bien, sólo que está retirado de dónde pasan los bus. Es necesario caminar, pero esa caminata vale la pena ya que vez muchas casas con el estilo japonés precioso
Un templo bastante simple, lo que tiene es el gran torii de la entrada y los enormes arboles