El templo es shintoista y está en lo alto de una montaña que dicen tiene forma de cabeza de elefante. Hay que subir 786 escalones; primero entre tiendas y luego ya por el bosque, en el que te vas encontrando varias construcciones. Está dedicado el transporte por mar y a la pesca. Merece la pena subir, es un reto. En el pueblo de abajo hay un museo del sake, y degustación de diversos tipos de sake gratuita.