Castillo de Nagoya impresionante por su historia y arquitectura. El recinto es amplio y agradable para pasear, con buenas vistas y paneles explicativos claros. Muy recomendable para conocer la historia de la ciudad.
Me ha sorprendido gratamente. Una de las cosas que más me ha sorprendido arqueológicamente de la visita a Japón es que los sillares tienen unas marcas de cantero que no corresponden a la artesanía de manufactura, sino a los clanes vasallos del shogun Tokuwaga Ieyasu (22 clanes) que construyeron el castillo.
Cuesta 500 yenes, actualmente no se puede entrar al castillo por un terremoto que hubo y están reforzando los cimientos. Se puede pasar a un pabellón.
Llegué alrededor de 1 hora previo al cierre y no se podía hacer mucho más que recorrerlo por los alrededores. Lindo y similar a tantos otros, lástima que cierren tan temprano porque además empiezan desde antes a hacerlo y nunca sabes bien hasta qué hora es realmente.
Palacio con zona ajardinada muy amplia. Puedes además visitar una zona reconstruida preciosa para ver cómo eran las estancias, sin tener que pagar entrada extra. Además hay representaciones de señores feudales y ninjas por los jardines a horas concretas y puedes interactuar y fotografiarte con ellos. Ideal para pasar unas cuantas horas perdido por el recinto