Un museo amplio de corte futurista ubicado en la isla de Odaiba. El personal es muy agradable y las diferentes exhibiciones interactivas cubre muchas áreas desde la exploración espacial hasta la protección del medio ambiente y el cambio climático. En la planta superior tiene una cafetería cómoda con amplios ventanales
Es un poco enfocado mas hacia los niños, pero vale la pena ir. Es muy interesante y bonito. Tiene la zona de la misión espacial japonesa que me gusto mucho y el mundo que cualga y es una pantalla que muestra los terremotos de los ultimos 6 meses.
Es un lugar espectacular. Pero para ser el mejor museo de ciencias se me quedó corto a la espectativa que me había creado. Las funciones del planetario u otras exposiciones tienes que reservarlas con antelación. Las cabinas de células tienen mucha cola de espera para un video que pese a ser personalizado podría compartirse en grupos y reducir así los tiempos de espera. En general muy interesante sobretodo para niños y niñas ya que gran parte del museo sirve para concienciar a la población de hacia donde va la ciencia.
Le damos dos estrellas porque esperábamos bastante más. El edificio es moderno y espectacular, pero las exposiciones nos han parecido escasas y con poca interacción. Gran parte de la visita consiste en leer paneles y la tecnología mostrada no resulta tan innovadora como esperábamos. En nuestra opinión, el museo no ha cumplido las expectativas que teníamos, por lo que no lo recomendamos si buscáis una experiencia realmente innovadora. Personal muy amable
Conocido popularmente como Miraikan, es una visita casi obligada en Odaiba para los que gusten de "tocar" la ciencia y la tecnología. Es un museo que se distingue por sus exposiciones altamente interactivas que cubren temas como el universo, la robótica, la biología, la sostenibilidad y la tecnología de la información. Podrás interactuar con robots avanzados, muchos de ellos simuladores de mascotas. No sé si siempre es igual, pero en nuestra visita había también una zona para experimentar cómo se sienten las personas mayores desde el punto de vista de la merma de sentidos. Muy curioso.