Recomiendo no saltarse la visita de sitios rurales cuando visites Japon! Visitsr esta aldea en un dia lluvioso fue una experiencia magica. Ten cuidado al comprar los tickets de bus desde Takayama porque igual los asientos de los buses son no reservados y es posible que no quepas en el bus y tengas que esperar el siguiente.
Nos encantó visitar la aldea de Shirakawago, fuimos un día de sol, estaba todo nevado.
Para ir y volver compramos los boletos en Takayama, compramos tickets para el bus sin reserva de asiento, el cual es por orden de llegada a la estación. Recomiendo estar unos 20/30minutos antes del horario de salida.
(Suelen poner buses adicionales si el primero se llena)
La aldea es hermosa, toda se recorre a pie y alcanza medio día si uno va temprano, o quizás un poco más según la velocidad de cada uno. Es patrimonio de la humanidad de la Unesco.
Vale la pena alojarse un día mas en Takayama para visitar este lugar, también el viaje hasta allí es muy bonito. El bus tarda 1hs.
El bus se coge en la estación, que está al lado de la estación de trenes. Hay opción de reservar asientos por internet, pero si no te lo permite, es porque lo único que queda es bus sin reserva de asientos que se coge directamente en la estación. No te preocupes por la vuelta si no tienes asiento reservado porque si estás con antelación en la estación de allí, te pueden dejar incluso en autobuses anteriores a tu hora que no se hayan llenado.
Sitio bonito para pasar no más de una mañana, en dos tres horas se ve.
Tuvimos la oportunidad de viajar de Takayama tomamos un camión y lo reservamos un día antes solo había disponible 7:20 am que fue genial ya que 58 minutos de distancia, así que llegamos antes que todo el turismo y tuvimos la oportunidad de ver las aldeas solas, lo recomiendo ampliamente al igual la caminata al mirador
SHIRIKAWA-GO
Esta incrible pequeña aldea al pie del monte sagrado Hakusan es una parada imperdible en los Alpes Japoneses.
Shirakawa-go Ogimachi es la mayor aldea de casas de estilo gassho-zukuri "dos manos rezando", por la forma de sus hechos, con una gran inclinación, para dejar caer la copiosa nieve en el invierno. Están construidas sin clavos y cada viga encaja perfectamente con la siguiente, es una estructura tan estable que estas casas llevan en pie desde su construcción en 1800.
Los pequeños senderos y riachuelos, el entorno de montañas árboles y nieve... parecería que uno va a encontrarse con Heidi o Hanzel y Gretel en cualquier momento...