Llegué a Yakushima con la certeza de que no venía simplemente a ver paisajes, sino a caminar dentro de un mito vivo.
Desde que el ferry me acercó al puerto, el aire cambió: humedad que pesa, bruma entre árboles, promesas verdes en cada curva.
Me interné en Shiratani Unsuikyo, ese bosque donde el musgo parece alfombra ancestral. Caminé entre raíces que se retuercen con fuerza, troncos centenarios cubiertos de vida y luces filtradas como si el sol tuviera que pedir permiso.
Subí hacia Yakusugi Land, donde los cedros milenarios — los yakusugi — desafían al tiempo. Vi ejemplares enormes, algunos con más de mil años, retorcidos y gloriosos bajo la lluvia constante que refresca su savia.
Luego me dirigí hacia las cascadas: Ooko-no-taki (grandes saltos de agua sobre piedra desnuda), Senpiro-no-taki, donde el agua cae como veloáceas cuerdas transparentes entre grietas de granito.
También exploré la costa salvaje: acantilados, olas rompiendo con fuerza, cuevas escondidas. En uno de esos rincones hallé Hirauchi Kaichu Onsen, un onsen natural junto al mar que solo puede usarse cuando la marea lo permite. Sumergirse ahí, escuchando el océano y viendo el cielo, fue como tocar el límite entre dos mundos.
Yakushima no es solo isla: es altar verde, tributo al bosque, reliquia del mundo natural.
Isla Yakushima, prefectura de Kagoshima, sur de Kyushu
Mejor época: todo el año, con matices — primavera y otoño son suaves para senderismo; invierno muestra nieblas y atmósfera más mística; los meses lluviosos dan vida al musgo
Dato esencial: Yakushima es famosa por sus lluvias frecuentes — algunos rincones registran más de 10,000 mm de precipitación anual. Esto hace bellezas verdes pero también exige ropa impermeable y planificación cuidadosa.
su clima húmedo y temperado ha provocado que crezca uno de los bosques más bonitos y misteriosos de japón. Situada en la prefectura de Kagoshima, esta isla contiene un bosque compuesto por árboles Sugii y esta considerada como patrimonio de la humanidad por la UNESCO. En sus bosques Hayao Miyazaki se basó para la princesa mononoke
Isla preciosa con bosques impresionantes. Pocas playas pero alguna está bien. Buenos sitios para comer.
¡El viaje al Cedro Jomon fue increíble! 🥺
La lluvia creó un ambiente mucho mejor. 👍
¡Observa a las tortugas marinas desovar en la playa y sorpréndete con los alevines de pez volador en el izakaya!
Esta isla me robó el corazón y me dejó sin aliento. Es difícil describir con palabras lo increíble que es la naturaleza aquí. Hay vistas preciosas una tras otra en cada rincón. Todas las personas que conocimos en la isla fueron las personas más amables del mundo. No quería irme y desearía haberme quedado aquí para siempre. Espero que la isla nunca cambie y que sus habitantes sigan protegiendo y cuidando la naturaleza y los animales.
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