Un templo muy antiguo sumergido en lo moderno de la zona. No había horarios para entrar. Recuerden que es un templo y la gente acude a rezar hay que ser muy respetuosos.
No hay más que decir que: NO TE PUEDES PERDER ESTE LUGAR.
Cuando llegamos, ya estaba cerrado a la visita, pero pudimos pasear por el jardín, entre templos, estanques, pozos, puertas y linternas. Vimos el buda gigante bajo la lluvia y nos resguardamos en unas pequeñas capillas cercanas.
Pequeño templo con la presencia de un gran buda a la entrada
Descubrimiento en Nagoya, la verdad que en Nagoya hay poco turismo pero vale la pena ir a ver este templo por el buda que tiene escondido después de bajar unas escaleras justo antes de llegar a un cementerio. Muy bonito e impresiona verlo de cerca.