What other travelers are saying about Santuario Ueno Toshogu
Bonito santuario dentro del Parque de Ueno. El paseo por sus inmediaciones resulta muy agradable. Aunque no llegamos a entrar a las áreas de pago, disfrutamos mucho contemplando su arquitectura y los impresionantes ornamentos de oro.
Nos habría gustado detenernos más tiempo en este lugar, pero hay simplemente demasiadas cosas que ver dentro de este parque. Una lástima no haber podido disfrutar del Jardín de Peonías, pero supongo que no era la mejor época del año para visitarlo.
Esperamos poder volver para disfrutar de este lugar más tiempo en nuestra próxima visita a Japón.
Visitar el exterior del Santuario Ueno Toshogu es gratuito. Para quienes deseen explorar el interior y el jardín de peonías, la tarifa de admisión es de 500 yenes para adultos. Hay un boleto combinado para el santuario y el jardín de peonías que cuesta 1100 yenes para adultos. Hay descuentos disponibles para grupos y niños, y los niños menores de 6 años entran gratis.
El Santuario Ueno Toshogu fue construido en honor a Tokugawa Ieyasu, pero las personas o grupos específicos responsables de su construcción fueron probablemente patrocinadores y artesanos encargados por la familia Tokugawa o el shogunato. El santuario original Toshogu en Nikko, que sirvió como modelo para otros, incluido el de Ueno, fue construido por Tokugawa Hidetada, el segundo shogún Tokugawa, y fue posteriormente embellecido por su sucesor, Tokugawa Iemitsu.
"Toshogu" se traduce como "Santuario Toshogu", donde "To" es un prefijo honorífico, "sho" significa "shogun" y "gu" significa "santuario". Por lo tanto, los santuarios Toshogu están dedicados al espíritu deificado de Tokugawa Ieyasu, el shogun que desempeñó un papel crucial en la historia de Japón al fundar el shogunato Tokugawa.
El santuario Ueno Toshogu fue construido en 1627, poco después de la muerte de Tokugawa Ieyasu en 1616. Fue establecido como un lugar de culto y un símbolo de respeto por las contribuciones de Ieyasu a Japón. Desde entonces, el santuario ha sido un sitio de importancia histórica y cultural, reflejando el legado perdurable de la era Tokugawa en la historia japonesa.
Templo imperdible para visitar en Ueno, Tokyo. Es el hermano menor del Templo Nikko Tōshū-Gū en Nikko.
El templo dorado es precioso, la historia es increíble y si le pones atención a los detalles, te enamoras más.
A un lado está el jardín de Dalias y Peonias, es pequeño pero vale la pena ver el espectáculo de flores tan bien cuidadas 💐🐝
El precio del templo son unos $700 ¥ y el del jardín son unos $800 ¥.
Es un santuario que puedes acceder con el cambio de moneda vale 3€(500 yenes). Desde adentro tal como se refleja el bronce de las puertas del santuario es un espectáculo precioso. Solo se puede pagar en dinero metálico y dispone de lavabo.
A parte, hay un arból que tiene como más 100 años de antiguedad parecido a la sequoha y dos bonsais super cuidados.
Uno de los templos más famosos del parque de Ueno. Aunque tenga el mismo nombre que el templo de Nikko, no tiene nada que ver con aquel. Este es bastante pequeño y la entrada resulta cara con respecto a lo que hay en el recinto. Los edificios principales están muy decorados y son bonitos pero en mi opinión no es una visita imprescindible.
Construido en el año 1627 por Tōdō Takatora, se ha conservado casi intacto desde la renovación de Tokugawa Iemitsu en 1651. Los santuarios de Tōshō-gū se caracterizan por consagrar Tokugawa Ieyasu con el nombre de Tōshō Daigongen.
Recorremos un largo pasillo flanqueado por multitud de farolas hasta llegar a la puerta karamon (唐門) y detrás el Hondo. En su mayoría dorado con dragones y animales esculpidos muy coloridos, el salón es una auténtica belleza.