Precioso. El palacio sobre el agua es mágico y me gustó el mirador de arriba que se ve toda la ciudad. No le doy cinco estrellas porque no hay mucho más y la entrada me pareció cara.
Beautiful. The palace over the water is magical, and I liked the viewpoint at the top where you can see the whole city. I’m not giving it five stars because there isn’t much else, and I found the entrance fee expensive.
El Pabellón Dorado fue, sin dudas, uno de los templos que más me sorprendió de todo Japón. Verlo en persona es mucho más impactante que en fotos: el reflejo del edificio sobre el lago, rodeado de jardines perfectamente cuidados, crea una imagen realmente única y muy representativa de Kioto.
Si bien el recorrido por el predio no es demasiado largo, cada sector está pensado para disfrutarlo con calma. Hay distintos miradores desde donde se puede apreciar la estructura dorada desde varios ángulos, y el camino entre árboles y naturaleza hace que la visita sea muy tranquila y agradable.
Recomiendo ir temprano para evitar las horas de mayor afluencia y poder contemplarlo sin tanta gente. También vale la pena detenerse a leer un poco sobre su historia, porque entender el significado del templo hace que la experiencia sea todavía más especial.
Es una visita casi obligatoria para cualquiera que viaje a Kioto. Breve, pero totalmente inolvidable y con una energía muy particular.
De los templos más hermosos. Simplemente la vista es espectacular. No hay duda que hay que conocerlo. Me encanta que alrededor hay puestos de recuerdos, ahí compré un matcha con toques de oro que todavía recuerdo con mucho cariño. Todos son muy amables. Se notan que lo cuidan bastante.
Para occidente, no hay
Lugar más rodeado de misterio y leyenda en el Planeta que el País del Sol Naciente: Japón.
Cuyo nombre nativo: Nihon
(Nippon) se forma por la unión de dos kanjis “Ni” significa “Sol” o “Día”; y “Hon”, que quiere decir “Origen”. Por
lo lo que, literalmente Nippon (cuya derivación resulta en Japón) quiere decir: “Donde Nace el Sol”. De cuyo uso existe una antigua referencia del príncipe Shotoku (circa 607 dC), quien utilizó dicho nombre en una misiva dirigida a un emperador chino.
Y en esta línea de misterio y leyenda, se ubica el llamado “Pabellón Dorado”, ubicado en la milenaria ciudad de Kioto, que por más de mil años fue la Capital del Imperio Japonés.
El Pabellon Dorado (Kinkaku-ji), ubicado en la que fuera la Villa Kitayama, se edificó hacia 1397, como una “casa de campo” para el Shogun Ashikaga Yoshimitsu, (he de decirte que los Shogunes eran las Máximas autoridades militares del Imperio en las que descansaba toda la Confianza y autoridad nada menos que del Emperador, a quien se consideraba de origen divino, hijo de la Diosa del Sol Atenaresu).
A la muerte del Shogun , su hijo decidió cumplir con la última voluntad de su padre y convertir este recinto en un templo Zen-Rinzai dedicado a Buda. Un santuario anexo dedicado a la Diosa de la Caridad y Misericordia Kannon. Para ello, remodeló la construcción y tapizó el exterior de la misma con “pan de oro” (el precioso metal, sometido a un proceso para lograr una lámina, con un grosor similar al papel) como símbolo de la gran pureza -que refleja la luz del espíritu.
El edificio sufrió varios desperfectos por el paso del tiempo y destrucciones por guerras e incendios. El más devastador, el incendio provocado por un monje, en 1950, que lo consumió hasta sus cimientos. La reconstrucción duró un lustro terminándose hasta 1955. Actualmente, el Pabellón Dorado junto con su lago circundante (Kyoko-chi) y sus jardines, que ocupan una superficie cercana a las 100 hectáreas, son considerados por la UNESCO (1994) Patrimonio de la Humanidad.
Horarios:
Abre todos los días de 09:00 a 17:00
Hrs.
Tip’s:
Costos:
Adultos 500 yenes y niños 300 yenes
Mejor época para vístanlo: Primavera y Otoño.
Mejor Horario para visitarlo: llegar a las 8:50 am.
Transporte: autobús 100 o 205 desde la Estación de Kioto hasta la parada Kinkakuji-michi y caminar un tramo
muy corto
F: apuntes personales / IA. / Google maps / Wikipedia / Folleto del sitio.
(NOTA/ todas las fotos y videos que aparecen en esta colaboración fueron realizadas por quien esto firma.)
Me encantó el lugar e imaginar lo que pudo haber sido en su tiempo. Considerar que la entrada está arriba de 500¥, pasas muy rápido todo el trayecto y Pum, ya se acabó. Solo está para ver el pabellón dorado, luego una casa y finalmente un lago y tiendas de recuerdo y se acabó. Muy lleno de gente pero si es bello el lugar. Intenten ir temprano.