En invierno quizás sea el peor momento para visitarlo pero aunque hay animales curiosos de ver el zoo es triste por el tamaño de los espacios de los animales, que es muy japones, es decir pequeño.
Sinceramente no volvería...
Por cierto, el botánico es malísimo. Creía que iba a encontrar unos jardines zen japoneses con plantas bien ciudadas y nada, unos jardines sin más.