Este santuario es muy tranquilo y muy bello, puedes ver una figura de conejo muy tierna
Comparado con el templo de Toshogu, mucha menos gente, más agradable de visitar, 300¥. El santuario está muy bien conservado y varios detalles muy originales. Por la parte de atrás hay un pequeño sendero para ir a hacer rezos. Me ha gustado mucho, muy recomendable.
Precioso lugar, muy cerca del famoso Toshogu. Se puede entrar gratuitamente al recinto para verlo desde fuera. El entorno es increíble, en plena naturaleza, cuenta con dos enormes toriis de entrada, y destaca por la estatua de un conejo dorado. Merece muchísimo la pena acercarse a verlo.
Precioso lugar al que se llega andando desde Toshogu, dedicado al nieto de Tokugawa Leyasu. Además lo visitamos en otoño con lo que estaba el bosque en todo su explendor