Si vas a andar por Tokio, la estatua de Hachiko en Shibuya es una parada obligatoria, no hay de otra. No es solo tomarse la foto con el perrito de bronce; lo chido es lo que representa. Si conoces la historia del Akita que se quedó esperando a su dueño casi diez años, estar ahí y ver el monumento de verdad te mueve algo, es pura lealtad y nostalgia en medio de todo el caos de la ciudad.
Eso sí, prepárate porque la zona es una locura de gente a la hora que sea. Está justo saliendo de la estación, al lado del famoso cruce, así que siempre está llenísimo. Si quieres la foto clásica a un lado de la estatua, lo más seguro es que te toque hacer una fila bien organizada por unos minutos, pero la verdad es que fluye rápido y el ambiente que se vive ahí vale totalmente la pena.
Como detalles curiosos: fíjate bien en la base porque tiene un relieve que cuenta un poco de su historia, y si tienes suerte, a veces le ponen bufandas o accesorios dependiendo de la época del año o del clima, lo que lo hace ver todavía más tierno. Es el punto de reunión por excelencia de Shibuya. Un imperdible total para arrancar el recorrido por el rumbo.

Visitado en el 2024.
La Hachiko Statue es uno de los símbolos más emotivos y conocidos de Tokyo. Situada junto a la estación de Shibuya, esta estatua rinde homenaje al perro Hachiko, famoso por su lealtad al esperar a su dueño durante años incluso después de su fallecimiento.
Más allá de su tamaño modesto, el significado de la estatua la convierte en un lugar muy especial. Es habitual ver a personas haciendo fotos, pero también a muchos locales utilizándola como punto de encuentro, lo que le da un ambiente muy auténtico y cotidiano.
El entorno es muy animado, justo al lado del famoso Shibuya Crossing, lo que crea un contraste entre la historia emotiva del lugar y el ritmo frenético de la ciudad.
Aunque puede estar bastante concurrida, la visita merece la pena por su valor simbólico y cultural.
En definitiva, la estatua de Hachiko es una parada imprescindible en Tokio. Un pequeño monumento con una gran historia que representa valores como la lealtad y el cariño, dejando una huella especial en todos los que la visitan.

Arrive early so you don’t have to wait in line and can have your moment with the statue. I also recommend reading the full story of Hachiko and visiting the University of Tokyo, where you can find the statue of Hachiko and the professor.
The campus is open, and there are cafés where you can walk around while enjoying a coffee—best of all, there are almost no tourists You’ll also be able to comfortably read a book in the gardens and parks within the campus.
Llega temprano para no tener que hacer filas y tener tu momento con la estatua, te aconsejo leer la historia completa de Hachiko y tambier ir a la universidad de Tokyo donde se encuentra la estatua de Hackiko y el Profesor.
El Campus es abierto y existen cafeterías donde podrás caminar disfrutando con un cafe y lo mejor de todo cero turistas .
Podrás leer un libro muy cómodo en sus jardines y parques dentro del campus
Está justo al salir de la estación de Shibuya, es muy pequeña, pensaba que era más grande, está un poco escondida. La historia es muy bonita, rinde homenaje a un fiel perrito que esperó a su dueño en esa misma estación todos los días durante casi 10 años después de que este falleciera repentinamente en 1925. Hay cola para hacerse fotos con la estatua.
Lugar increíblemente lleno de gente a todas horas, de mañana, de tarde o de noche, siempre hay gente para hacerse fotos al lado del gran perro, impresionante.
Pienso que puede ser uno de los lugares de toda Japón por donde más gente puede pasar y fotografiarse al lado del monumento al animal.
Hay que armarse un poco de paciencia, hacer un poco de cola y esperar para sacar un par de fotos, pero vale la pena y el poder decir que "estuviste ahí, con el gran Hachiko"