Templo tranquilo no lejos del Pabellón Dorado. En la entrada había un panel que ofrecía información de la historia del templo y de otras curiosidades relacionadas con él. Lugar tranquilo que probablemente en primavera no lo estaría tanto dada la gran cantidad de cerezos que tiene. Como lo hemos visitado en otoño, la vista no es tan espectacular pero ha sido muy agradable. Como dato anecdótico, tiene parking gratuito para dejar la bici.
Supongo que ahora en primavera estará mejor, pero yo fui en otoño viniendo de paso del Pabellón Dorado y me pareció muy tranquilo pero bastante descuidado en algunas zonas, aunque lo salvaje del sitio tenía su encanto.
Bonito parque para pasar una hora paseando. Tiene algunos pequeños locales de comida dentro.
Hermoso, muy tranquilo, sin demasiados turistas, para disfrutarlo.
Precioso santuario sintoísta a poco camino del pabellón dorado. Si se da uno un paseo, recomiendo mucho el camino por este santuario, con preciosos jardines de grandes contrastes y colorido en primavera, y que aporta frescura y sombra en verano. Es un lugar de paz y calma a camino entre el Kinkaku-ji y el lugar donde uno se hospede.