Fui sin saber con qué me iba a encontrar, y salí maravillada. Es un hermoso lugar con una enorme colección, atendida por sus dueños y su hija, 3 personas extremadamente amables que me recibieron con muchísimo cariño. Vale totalmente el viaje, aunque esté un poco alejado, es una joya dentro de este hermoso país.
Fue una gran experiencia pues tiene juguetes no solo de Japón sino del mundo y una zona para jugar con algunos de ellos. Además, la atención de la encargada y el director fue más alla de amable, espectacular.
Una colección muy interesante de juguetes, pero lo que merece la pena son las personas que han recopilado dichos juguetes y gestionan el lugar, super amables.
Hermoso lugar, es alejado pero vale la pena. Tuvimos el honor de conocer al dueño y se tomó la molestia de llevarnos a la estación de regreso. Recomendadisimo!
Vi en internet que estaban celebrando una exposición de Hinamatsuri (Día de la Niña), así que la visité el 3 de marzo, día de Hinamatsuri.
En lugar de una hilera de muñecas Hina recientes, la vitrina exhibía una variedad de muñecas Hina de los periodos Taisho y Meiji.
En cuanto a los juguetes, estaban repletos de juguetes antiguos y nuevos, así como de todo el mundo. En el Edificio 1, se podía jugar con ellos, y había gente de todas las edades, incluyendo niños y nietos.
Personalmente, me conmovió profundamente ver juguetes del año en que nací.