What other travelers are saying about Museo de la Aldea de Casas Folclóricas Japonesas
Mi único inconveniente es que se ve a muchos guías privados con sus clientes y creo que debería ser alguien del lugar. Cuando fuimos a una de las casas en la que mantienen un fuego nos ofrecieron sentarnos pero nos sentimos intimidados porque había precisamente una guía privada con sus dos clientes ocupando todo y nos miraron bastante mal como si les fuéramos a molestar así que declinamos la invitación del personal de allí. Lo mismo los paso en el taller de índigo. El restaurante cierra demasiado pronto porque a las 14.00 ya no nos atendieron. Por lo demás el lugar es precioso y muy bien cuidado, la ruta muy bien indicada. El museo está muy bien con agua para ti botella y hasta guardería. Yo le daría un poquito más de espacio a la tienda de regalos para poner más cosas.
El museo presenta 25 auténticas estructuras tradicionales japonesas recolectadas de 15 prefecturas, incluidas casas de campo, viviendas de comerciantes, molinos de agua y escenarios de Kabuki. Los visitantes pueden participar en experiencias culturales prácticas, como talleres tradicionales de teñido índigo, y explorar exhibiciones interactivas que demuestran la vida rural histórica de Japón.
Para llegar al Museo del Pueblo Tradicional Japonés, toma la línea JR Odakyu hasta la estación Mukogaoka-Yuen y luego aborda el autobús lanzadera o camina 13 minutos. Desde la estación de Shinjuku, el viaje total toma aproximadamente 30-40 minutos. El museo se encuentra en la ciudad de Kawasaki, en la prefectura de Kanagawa, lo que lo hace fácilmente accesible desde Tokio.
La mayoría de los visitantes pasan entre 2 y 3 horas explorando los terrenos y edificios del museo. Reserve tiempo adicional si planea participar en talleres culturales o si desea examinar a fondo los detalles arquitectónicos de cada estructura. El entorno al aire libre lo hace ideal para una visita relajada de medio día.
El Museo de la Aldea de Casas Tradicionales Japonesas ofrece visitas guiadas principalmente en japonés, con algunos folletos y señalización en inglés disponibles. Puede que haya audioguías en inglés. El personal del museo puede proporcionar asistencia básica en inglés, y muchas exhibiciones cuentan con descripciones bilingües para ayudar a los visitantes internacionales a comprender la arquitectura y la cultura popular japonesas.
El mejor momento para visitar el Museo del Pueblo Folclórico Japonés es durante la primavera (floración de los cerezos) y el otoño (hojas otoñales) para disfrutar de un paisaje hermoso. El museo está menos concurrido entre semana. Las atracciones cercanas incluyen el Parque Ikuta Ryokuchi, el Museo de Arte Taro Okamoto y los festivales tradicionales que se celebran estacionalmente en la aldea.
Pueblo antiguo muy bien cuidado rodeado de naturaleza. Increíble arquitectura. Excelente atención y explicación de los guías. Posee un restaurante con precios accesibles pero ya estaba cerrado a las 3pm cuando pasé. Encontré herramientas que usaba mi abuelo 🥲
Si te gusta la historia y la arquitectura de casas antiguas, entonces este “museo de casas antiguas” te va a encantar, lo cual sucedió conmigo. Es una joya. Son 23 casas traídas a este hermoso parque en Kawasaki de diferentes regiones de Japón que datan entre los siglos XVI y XIX. Es un viaje al pasado al recorrerlo y de aprender un poco sobre la vida cotidiana de las personas en las zonas rurales de Japón. El traslado de las casas fue muy bueno, aceptando que al ser de madera es más fácil que se fuesen de ladrillo. Todas tienen su explicación en inglés así que no tendrás problema en conocer la historia de cada una. En resumen, muy recomendable visitarlo.
Es un lugar muy lindo, se pueden hacer buenas fotos, tienen voluntarios que hacen fogatas y explican un poco de la cultura y de la historia de estás casas. Muy amables.
Es un lindo lugar a las afueras de Tokio, no está aún muy lleno de turistas, y vale la pena ir a verlo, esta a menos de una hora en metro de tokio, y la entrada cuesta 500 yenes, al salir puede ir uno a un mirador donde se ve Tokio, y realmente se da uno cuenta de la dimensión de esta megalópolis, vale la pena ir hasta ese museo y ver un poco de Japón, sobre todo si uno no tiene pensado salir mucho de la ciudad.