Curioso monumento, muy bonito, que sin embargo parece que pasa bastante desapercibido, quizás por su extraña ubicación, junto a las vías del tren. Luciría más en otro sitio, aunque aún así vale la pena visitarlo si estás por la zona.
Son unas columnas con telas de kimono dentro.
Hay algunas iluminadas en la entrada de la estación, el resto junto a las vías también se encienden de noche.
Es un pequeño sendero que forma parte de una estación , ni 10 minutos tardas en recorrerlo. Si en tu tour queda de paso aprovecha para observar los diferentes tipos de telas usados en los kimonos. Y meter las manos en su famosa pila.
Ir especialmente a ver este lugar, no lo recomiendo.
Había demasiada gente en Arashiyama. Este bosque como tal, en mi opinión no vale la pena. Los diseños de las telas de los Kimonos si son muy bonitos, pero el lugar como tal, no tiene nada especial. Parece que en la noche si tiene su encanto, el cual yo no vi a esa hora.
Si bien el bosque de bambú de Arashiyama nos decepcionó un poco, el Bamboo Forest nos sorprendió para bien, y eso que no pudimos quedarnos hasta que se hiciera más de noche porque teníamos reserva para cenar. Cuando es de día totalmente no tiene mucha gracia, pero desde que empieza a atardecer y se ven los patrones iluminados se convierte en un lugar precioso