Wow! Realmente es una gema escondida en Hiroshima y vale muchísimo la pena visitar este complejo.
El Templo es de un rojo vivo que se ve de impacto y parte de su historias es que fue trasladado de su lugar de origen en 1951 para levantar el ánimo de la gente que sobrevivió a la bomba.
Este fue de los lugares a donde la bomba atómica no llegó y por ende muy solemne.
El lugar esta rodeado de naturaleza y pequeñas cascadas que hacen que sientas paz.
Uno de los espacios más lindos de Japón, el sonido del agua a lo largo de todo el recorrido es mágico! No hay pierde 100% recomendado
Estuvo hermoso!! Puedes ir en transporte público y desde la estación coges un taxi por $5 hasta mitaki dera
De la estación central de Hiroshima, un tren puede acercarte lo suficiente, ub lugar libre y fresco .
Súper agradable el sitio, casi no hay mucha gente, lo recomiendo :)