Ahora que el antiguo edificio de la estación de Orio, tan familiar para mí de niño, ha desaparecido, la estación de Mojiko, que transmite la atmósfera de aquella época, es una presencia preciosa para mí. Cada vez que la visito, recuerdo mi infancia, cuando mi abuelo me llevaba y me explicaba el hito kilométrico que marcaba el "punto de partida de los ferrocarriles de Kyushu".
En aquel entonces, apenas entendía su significado, pero al recordarlo, siento que por fin empiezo a comprender un poco el papel histórico que ha desempeñado el puerto de Mojiko.
La historia de la estación de Mojiko se remonta a 1891, cuando se inauguró como "estación de Moji". Originalmente estaba ubicada a unos 200 metros de su ubicación actual. Es difícil de imaginar, pero en aquel entonces, la mina de carbón de Chikuho representaba aproximadamente la mitad del mercado de carbón del país, y Moji se convirtió rápidamente en un centro de transporte marítimo y terrestre. Para 1895, era el tercer puerto más grande en volumen de exportación, después de Kobe y Yokohama. La estación de Moji también se convertiría en una de las principales terminales de Japón, sirviendo como la "puerta de entrada a los ferrocarriles de Kyushu", conectando Honshu y Kyushu.
El edificio actual de la estación se terminó de construir en 1914. La Primera Guerra Mundial impulsó aún más las exportaciones, y para 1916, Moji contaba con el mayor número de buques de comercio exterior de Japón. Rápidamente se convirtió en uno de los tres principales puertos comerciales, junto con Kobe y Yokohama.
No solo era un puerto comercial, sino también una importante escala en la ruta China-Europa, por donde transitaban tanto las personas con destino al continente como las que entraban en Kyushu. Este edificio de la estación también debió despedir discretamente a estos emocionados pasajeros. Es muy conmovedor pensarlo de esta manera.
La estación de Moji adoptó su nombre actual, Estación Mojiko, en 1942, con la inauguración del túnel Kanmon, el primer túnel ferroviario submarino del mundo. Desde entonces, su función como puerto ha cambiado gradualmente y hoy, como lo simboliza Mojiko Retro, se ha transformado en un destino turístico que valora su historia.
Al haber crecido en Kitakyushu, me sorprende un poco darme cuenta de que no entendía del todo este contexto.
Es una buena idea pasear por Mojiko Retro y recordar el esplendor que una vez tuvo este lugar.
