Una excursión imperdible desde Tokio y es extremadamente fácil llegar en metro. Es un lugar perfecto para un agradable trekking rodeado de naturaleza, santuarios impresionantes e incluso rica comida en el trayecto. Es una caminata fácil, con solo unas pocas partes un poco más empinadas, pero aún así no hay dificultad alguna y es factible de hacer para cualquier persona con una condición física normal. Si tienen suerte y el día está despejado podrán ver el Monte Fuji desde la cima. Y desde ahí mismo tienen unas excelentes vistas y pueden descansar, tomar algo o comer.
Yo hice la caminata ida y vuelta en una mañana, así que luego tendrían tiempo en la tarde para realizar otras actividades en Tokio.
Si son coleccionistas de Goshuin ahí podrán obtener un sello más y hecho a mano directamente en la libreta, además venden un bolsito protector y que sirve además para transportarlo.
En resumen, un lugar espectacular para pasar la mañana, no se llena tanto (a menos que sea fin de semana o sea más tarde) y es perfecto para ir desde Tokio y estar rodeado de naturaleza y gente amable en el camino.
Un lugar muy bonito para pasar el día en la naturaleza, la ciudad es hermosa.
Se puede subir andando o con cremallera, recomendable bajar andando por plena naturaleza. El resultado vale mucho la pena.
Buena montaña para hacer ejercicio mientras se ven los colores otoñales, es el lugar que eligen muchos tokiotas para ello en otoño. Hay bonitos templos y cosas curiosas, pero me pareció peligroso en algunos tramos sin valla, si pierdes el equilibrio caes a un barranco. Se hace muy largo y muy cansado, hay que ir con buen calzado y preparado para caminar y subir escaleras si no usas el funicular
Hermosa montaña, perfecta para visitar durante otoño, fácil de llegar a la cima, vistas muy agradables y distintos senderos con paisajes o templos a lo largo del camino.