Es un antiguo almacén reconvertido, como otros que hay a lo largo del canal de Otaru, arquitectónicamente interesante. Fue una manufactura de cerveza y pueden visitarse las instalaciones. La cerveza es buena y puede acompañarse con platillos de queso, carne ahumada, salchichas, etc. Nosotros nos sentamos a una mesa ante el canal, una noche lluviosa de otoño, y el rato que pasamos en este añejo local, mecidos por viejas canciones de cervecería alemana, fue muy agradable.
Fantástico lugar, lo vi en Internet y francamente no me pareció muy interesante, sin embargo estando aquí pude descubrir un lugar cautivante, buena comida y cervezas tan variadas que no puedo decir cual es mi favorita, frutales, herbáceas caramelisadas y muchos otros más no te pierdas la experiencia si estas próximo a la ciudad