What other travelers are saying about Teleférico Shin-Hotaka
En diciembre, tuvimos la oportunidad de visitar Shinhotaka Ropeway, una de las experiencias más hermosas y agradables que he disfrutado.
Desde el inicio, el servicio se caracterizó por su eficiencia y calidad, y el personal fue sumamente atento y cordial. Viajar en el teleférico resultó ser una actividad muy entretenida; además, cabe destacar que las cabinas estaban en excelentes condiciones de limpieza y operaban con una frecuencia de aproximadamente cada 30 minutos.
La vista de las montañas nevadas es verdaderamente espectacular. Luego, al llegar a la plataforma de observación en Nishihotakaguchi Station, disfrutar de la nieve fue la parte que más me gustó. Me encantó poder tomarme el tiempo para jugar en la nieve y, posteriormente, llegar a la cafetería del lugar para degustar un reconfortante hot cocoa.
Es una actividad ideal para compartir en familia o con amigos.
Sin duda, una de las mejores experiencias que he tenido. ❄️🏔
Todo el recorrido, que incluye ambas secciones del teleférico, dura unos 20 minutos en un solo sentido. Los visitantes suelen pasar tiempo adicional en los miradores y los senderos para caminar en la cima.
En la cima, puedes disfrutar de vistas impresionantes de los Alpes del Norte de Japón, incluidos picos como el monte Yarigatake y el monte Hotaka. En días despejados, las vistas se extienden por millas, ofreciendo un impresionante panorama natural.
Sí, el teleférico funciona durante todo el año. Cada estación ofrece una experiencia diferente, desde las laderas verdes de las montañas en verano hasta los paisajes nevados del invierno.
Sí, la estación superior cuenta con miradores, un café, baños y una tienda de regalos. También hay un onsen al aire libre donde puedes relajarte y disfrutar de las vistas a la montaña.
El teleférico es accesible en autobús o coche desde Takayama y otras ciudades cercanas. Hay autobuses directos desde la estación de Takayama que tardan unos 90 minutos.
¿Tienes miedo a las alturas? No tengas miedo a las alturas. Siempre puedes sentarte en el suelo del teleférico, con las manos encima de la cabeza, esperando a que termine la experiencia de subir 3.200 metros sobre el nivel del mar. No es que me pasara a mí eso, eh, jaja. Tampoco te preocupes por las dos horas en autobús desde Takayama. Se tardaría más en llegar si el conductor no cogiera las quinientas curvas que hay a 100km/h. Es una suerte. Eso sí, los paisajes son de locos. Hay unos cuantos ryokan con baño termal natural por la zona donde pasarlo muy bien con el amor de tu vida. A pesar de que hace frío, el agua baja tan caliente de la montaña que no le da tiempo a enfriarse. Son unos 40 y pico grados. Te mareas un poco y tienes que ir saliendo del agua, pero es genial. En Japón siempre hay que tender a hacer la experiencia completa. Hazlo todo, ya que estás ahí.
Tomamos el bus desde Takayama, que tarda como 1 hora y 40 minutos. Sale alrededor de 7.300 yenes e incluye el teleférico. El pase también tiene algunos beneficios para usar el transporte durante dos días, así que conviene leer bien el ticket.
El paisaje es realmente lindo, sobre todo en otoño con todos los colores de las hojas. Arriba hay un mirador con vistas increíbles y varios senderos de trekking para recorrer y disfrutar de la naturaleza.
Tip: lleven su propia comida y bebidas, porque la cafetería de la estación es bastante cara.