El lugar es impresionante, las esculturas talladas a mano y los detalles en cada una de ellas, así como en algunos muros es impresionante. Las pagodas están algo descuidadas y les falta mantenimiento, pero aún así es un lugar increíble para visitar si estás interesado en la cultura Japonesa y en su religión Budista. Llegar en transporte público desde Kioto es un trayecto largo pero posible, cofia en Google maps y sigue las indicaciones. Al ser verano no es un lugar muy concurrido, pero si vas en Otoño o Primavera seguro lo encontrarás lleno.
Un templo bastante bonito y tranquilo, en nuestra visita nos tocó con poco turismo, fotos espectaculares. En temporada de invierno (febrero). Recomendación revisar los horarios de los autobuses para que organicen su regreso.