El santuario alberga a dos figuras importantes de la mitología japonesa: Ajisuki Takahikone y Yamato Takeru. Yamato Takeru fue un príncipe imperial legendario conocido por sus campañas militares en el este de Japón, que conectan el santuario con la antigua historia de la región. Se cree que el santuario brinda bendiciones para cosechas abundantes, negocios prósperos, seguridad vial, casamenteros y longevidad. Dos cedros sagrados, que se encuentran cerca en el terreno, están especialmente asociados con bendiciones para el matrimonio y la vida larga.