Este fue uno de mis highlights del viaje a Japón. Es un sendero de aproximadamente 1.5 km que corre junto a un pequeño río, rodeado de árboles, tiendas locales y una calma difícil de describir. Está prácticamente conectado con el bosque y tiene una atmósfera que transmite paz y serenidad.
Un paseo verdaderamente hermoso, de esos lugares que uno debería visitar al menos una vez en la vida. 🌿
Un lugar mágico. Nos tocó un día soleado y recorrerlo aunque no estábamos en sakura, ha sido bálsamo y un recorrido de contemplación y paz. Recomendadísimo!
En invierno no es tan lindo como se ve en las fotos de primavera o verano pero no deja de ser un paseo tranquilo y agradable. Hay una calle con restaurantes y comercios para el turismo donde encontramos lindos souvenirs y remeras a buen precio. Hasta incluso algunos aceptaban tarjeta. Igual es recomendable llevar efectivo porque es una zona alejada del centro.
Salimos desde el templo Ginkaku-ji y lo recorrimos varios kilómetros, en primavera tiene que ser espectacular con los cerezos en flor, en marzo es un agradable paseo. Debe su nombre al paseo que daba el filósofo japonés Nishida kitaro, cuando iba a dar clase a la universidad de Kioto
Bellísimo lugar,
El Camino del Filósofo (哲学の道 – Tetsugaku no Michi) recorre aproximadamente 2 km junto a un canal bordeado de cerezos, al pie de las montañas Higashiyama.
Su historia es relativamente reciente comparada con muchos templos de Kioto:
Se llama así porque el filósofo japonés Nishida Kitarō (1870-1945), considerado el padre de la filosofía moderna en Japón, acostumbraba a caminar por este sendero meditando sobre sus ideas.
El canal fue construido a finales del siglo XIX para llevar agua desde el Canal del Lago Biwa (Biwako Sosui) hacia Kioto.