Éste fue mi primer visita a un templo en Tokio. Es un templo budista y llegué después de las cinco de la tarde y de decir que si estaba aglomerado, pero sé que hay días en que está mucho peor. Es un punto importante de visita porque alrededor hay muchos restaurantes de comida los precios están un poquito más altos para los turistas también es la opción de vestirte con kimono. Vi muchos visitantes asistiendo al templo con kimonos y pues aquí lo importante del templo es entrar comprar incienso, dejar dicho incienso y esos prendidos van a elevar tus oraciones hacia los dioses. El lugar es hermoso. Hay un segmento de como un jardín japonés, una fuente y una cascada con peces que es bastante amplio y la energía es hermosa. Es indescriptible. Es uno de los templos más importantes y si estoy en lo correcto es el más antiguo que hay en esta parte de Tokio y también es interesante porque puedes comprar pequeños souvenir o como amuletos para todo tipo de aspectos en tu vida desde manejar de forma segura desde no reprueban los exámenes desde cuidar a tu familia traer la suerte en negocios, amor Proterte de tus enemigos, etc. está interesante. Esta visión de esta compra de amuletos. Eso sí. El incienso está súper saturado. Aunque te lave las manos de deja el aroma en los dedos. Así que vayan con precauciones . alrededor del templo en muchos lugarcitos y comida rápida japonesa. reitero está un poquito alto pero para comprar pequeñas cosas está bien.
Sensō-ji es el templo más antiguo de Tokio, fundado alrededor del año 645 d.c. es sin duda el icono y corazón espiritual de Tokio y probablemente, de Japón.
Es un templo budista mahayana (Shō-Kannon), dedicado al bodhisattva Avalokiteśvara (Kannon según lengua y tradición japonesa).
Ha sido reconstruido muchas veces, en especial, después de la Segunda Guerra Mundial.
Lamentablemente, Sensō-ji sufre del sobre-turismo. Al ser el corazón de Tokio, el número de visitantes que lo visitan es sorprendente. Pienso que, si bien, este turismo saturado beneficia indudablemente a los comerciantes locales, no es menos cierto que, Sensō-ji hoy en día parece más un spot fotográfico para presumir que estuviste en Tokio que, el templo budista ícono de la paz y la sabiduría. Y es que, los visitantes olvidan que Sensō-ji tiene una misión espiritual, pero el sobre-turismo y turistas de comportamiento indeseado, le han dado un toque mundano al templo más antiguo de Tokio. Es como visitar un hospital sin doctores.
Si eres budista o buscas respuestas espirituales, creo que deberías buscar en otro lado. Sin embargo, como monumento arquitectónico e histórico, no hay duda alguna de que es fabuloso. A pesar de ello, múltiples festivales se celebran aquí; serás afortunado si logras presenciar algunos de esos.
Un antiguo templo, que data del siglo VII dC, fue destruido en la Segunda Guerra Mundial y reconstruido hace 50 años aproximadamente.
Para llegar a él, tienes que cruzar por una zona comercial demasiado atiborrada de gente y es algo difícil caminar. Una vez que llegas a él hay espacios un poco más amplios pero sigue estando atiborrado de gente, lo cual dificulta un poco la circulación.
Los diferentes edificios que conforman este complejo son hermosos y tienen mucho significado cultural. Si quieres comprar souvenirs. Aquí tienes que pagar en efectivo.
Sería 1000 veces más maravilloso si hubiera 10 veces menos gente.
Merece mucho la pena visitar esta zona, aunque encontrarás mucha gente si vas por la mañana. Preciosa la zona de los templos, también hay una zona de mercadillo donde encontrar todo tipo de souvenirs y también comida callejera.
Que decir que no se haya dicho ya. Imprescindible. Muy bonito pero muy masificado. Merece la pena pasarse de madrugada o madrugando pero luego no hay nada abierto hasta tarde. No dejes de pasar por el templo que está justo al lado