Si quieres visitar un templo en el que no haya tantos turistas, este es una gran opción. Las fotos no hacen justicia a la belleza de los jardines y recintos que hay en lugar. La entrada puede parecer un poco cara comparada con otros atractivos de la ciudad, pero vale totalmente la pena. La zona circundante es extremadamente tranquila por lo que será un descanso al ajetreo a los atractivos mas famosos de Nara. Cerca del templo hay restaurantes muy ricos y cadenas como Edion dónde se pueden comprar juguetes con descuento y además aplicar Tax Free.